domingo, 12 de agosto de 2012
REACCIONES
domingo, 29 de julio de 2012
EL CUARTO MES
Y aunque lo diga una y mil veces; os quiero!!!
Se le hinchan los pies,
el cuarto mes, le pesa en el vientre
a esa muchacha en flor
por la que anduvo el amor
regalando simientes.
Si la viese usted,
mirándose feliz al espejo
palpándose el perfil
y trenzando mil nombres
en dos sexos.
A su manera floreció por primavera
para dar gracias al sol y perfumar la vereda.
A su piel de satén
le sienta bien salir de paseo,
salpicar en niñez en la dejadez
de su balanceo.
Si la viese usted,
frente al café, jugando rayuela,
al atardecer es que a las cinco
su ayer vuelve de la escuela.
Y a su manera volvió al caballo y al carro,
al muñeco de cartón y a los pucheros de barro.
Si la viese usted,
cantándose canciones de cuna
como un cascabel
que acunase un clavel
en un rayo de luna.
Corre lagarto, pon otra cama en el cuarto
empapelarlo de azul y en agosto de parto
domingo, 15 de julio de 2012
DONDE CABEN DOS CABEN TRES
Y para terminar os dejo esta canción de Victor Manuel que parece que le cantemos a Indi:
Donde caben dos, caben tres, (Chema, yo y nuestro garbancito)
donde caben tres, tú también (Chema, yo, garbancito y el negrito)
Donde cabes tú, quepo yo
y todo el que quiera caber...
Hay un sueño posible si te encuentras con él...
domingo, 6 de mayo de 2012
FELIZ DÍA DE LA “SUPERMAMÁ”
Cuando me volvía hacia Alicante yo sola me fui escuchando dos canciones de Serrat. Una es la de “Que sería de mí sin ti” y la otra “Hoy puede ser un gran día”. El título de la primera deja bastante claro el motivo de mi elección. La segunda es en referencia muchas de las frases del libro. En mi casa la hemos escuchado y cantado millones de veces pero recuerdo una realmente especial. Era el principio de verano de 2002. Yo acababa de tener mi primera decepción amorosa y estaba en una fase de identidad personal bastante complicada. Mi madre se había ido a trabajar y cuando me levanté tenía una nota en la puerta del tocadiscos. Creo que ponía algo así como “Ponlo en marcha y escucha bien la letra”. Escuché como Joan Manuel vocalizaba cada fonema y cuando terminó la canción mi corazón y mi autoestima se habían reencarnado totalmente.
jueves, 19 de abril de 2012
DEMASIADAS PREGUNTAS
Ayer terminamos por fin las entrevistas sobre adopción. Una cosa menos, un paso más. La verdad es que en resumen se podría decir que las tres giraron en torno a: cómo somos, cómo es nuestra familia y cuáles son nuestros motivos para adoptar.
Imagino que según quien te haga las entrevistas las sensaciones pueden ser peores o mejores. Nosotros, en ese sentido, no nos podemos quejar. Las dos chicas que han estado estos días con nosotros han sido agradables, tranquilas y claras. Pero a pesar de eso y de que, como he dicho, los conceptos trabajados” eran aparentemente sencillos no me queda un grato recuerdo de todo esto. ¿Por qué? Pues primero porque no es tan sencillo como parece. Hay preguntas que nunca te has hecho y que no tienes tiempo de meditar antes de dar una respuesta definitiva. Por ejemplo: 1- Descríbete (……) No sabía que decir. ¿Cómo soy yo? Me salieron 2 adjetivos y los dos negativos. Así es… bien triste, no?
El segundo motivo por el que no considero esto como algo positivo es que las preguntas (que se repiten constantemente) resultan en ocasiones un poco desagradables. No se si me explico, pero ¿qué le importa a nadie cómo resuelvo yo mis problemas de pareja o qué me hizo dejarlo con mi expareja o en qué considero que pudieron equivocarse mis padres respecto a mi educación?
Pues desde mi punto de vista y pensando en que deben valorar si seré apta o no para adoptar a un bebé, no les importa NADA! Y es que ellas mismas en una de las entrevistas te preguntan que cómo son tus relaciones sociales, con quien hablas o a quién cuentas tus problemas. Después de citarle a una reducida lista de “amigos” pensé que se darían por aludidas al no aparecer en ella. Mis problemas, mis pensamientos, mis inquietudes y mis mentiras (también te preguntan si mientes…) se las cuento a MIS amigos, y deberían entender que hay cosas que no te apetece contar a dos desconocidas que encima sabes que te están juzgando y apuntando constantemente TODO lo que dices. En una situación, para mí y a pesar de haber hablado de todo lo que me preguntaron sin ningún tipo de prejuicio, incomoda. No es justo que se cuestione a unos padres como peores o mejores por querer tener un hijo adoptivo antes de uno biológico (como es nuestro caso) y no haber agotado antes cualquier posibilidad biológica como es lo “normal”. No es justo que se juzgue negativamente que elijamos un país cualquiera porque nos da exactamente igual de que color vaya a ser nuestro hijo. ¿Es malo ser tan tolerante hoy día? ¿Es malo no ir con la corriente?
Creo que mi decepción con las entrevistas va a más conforme van pasando los días y voy reflexionando acerca de esto. Te sientes desnudo antes dos desconocidos con libreta y boli en mano que vienen a ver tu casa y te preguntan cosas que ni tú mismo te habías preguntado jamás.
Cómo regalo os dejo algunas de las preguntas que nos han regalado estos días (algunas oralmente y otras por escrito). A ver que os parecen…
- Lo contrario de lo contrario de “inexacto”.
- Descríbete.
- ¿Cuál es la palabra que no pertenece al grupo?: gato, planeta, cerca.
- ¿A que jugabas cuando eras pequeño?
- ¿En que se basa tu relación de pareja?
- ¿Cómo resuelves los problemas en la pareja?
- ¿Cómo repartís las tareas de casa?
- Ingresos personales, horarios de trabajo, organización del tiempo libre…
- ¿Cómo y cuándo os conocisteis?
- ¿Prefieres los restaurantes de comida tradicional o los sabores nuevos?
- ¿Has mentido alguna vez?
- Recuerdos buenos y malos de la infancia, adolescencia, juventud…
- ¿Cómo son tus padres y hermanos? Nombre, edades, profesiones, carácter, hobbies, etc.
- ¿Por qué elegiste tu profesión?
- Forma de afrontar los problemas.
- ¿Cuándo decidiste tener hijos? ¿Quién de los dos lo propuso?
- ¿Ha habido alguna crisis en la pareja?
- ¿Has mentido alguna vez?
- ¿Qué pasaría si tu hijo viniese enfermo?
- ¿Cómo actúas cuando llegas a un grupo nuevo?
- ¿Prefieres danza y esgrima o tenis y lucha libre?

lunes, 2 de abril de 2012
ENTREVISTAS
miércoles, 14 de marzo de 2012
RESUMEN MURPHYANO

He entrado hoy en Google con la idea de buscar alguna de las leyes de Murphy que resumiera mejor mis últimos días, pero soy tan egoísta que las hubiera cogido todas.
Y es que parece que últimamente no doy una y no dan una conmigo porque sentirte tan identificada con tanta frase no puede ser bueno.
Para poneros un ejemplo de esta etapa os resumo mi día de hoy:
- Esta mañana he salido de casa con un camal del pantalón hacia fuera y otro hacia dentro. Lógicamente me he dado cuenta a media mañana. (Ley nº11)
- A medio día me he pillado la mano con la puerta, me he tropezado con un cable, se me ha caído una fresa 3 veces, los tomates unas 4 y me he empapado la camiseta cuando fregaba.
- Por la tarde en clase he llevado un resumen que llevaba pidiendo el profe dos semanas. Hoy no la ha pedido y a mi se me ha olvidado.
- Al salir he ido a la piscina. Me he desnudado en el vestuario y me he dado cuenta de que no llevaba el agua. Me he vestido, he vuelto a salir para buscar una máquina. No había. He entrado otra vez y cuando ya tenia el bañador puesto no he encontrado las gafas. Me he vuelto a vestir (puntualización: hoy llevaba camisa de esas de 3 botones en cada manga y tropecientos más en la pechera lazo incluido) y les he devuelto el ticket a los de la entrada con la promesa de volver mañana. Me han pedido los datos y ha aparecido en la pantalla una foto mía (ley nº16) con 17 años y pelo corto que preferiría borrar de mi mente y de la de todos los presentes (bochornazo…).
- He aparcado lejos de casa (ley nº18) me he cargado con el bolso, los apuntes escurridizos en fundas transparentes, la bolsa de deporte y una bolsa con ropa para reciclar. A mitad de camino (ni más cerca de casa ni más cerca del coche) la bolsa de la ropa se me ha roto y la he esparramado por toda la calle (ley nº6). La señora de la tienda de peces me ha ofrecido dos bolsas y me he puesto a recoger como una mendiga la ropa del suelo dejando todos mis bártulos en el suelo.
- No hay situación que no pueda empeorar.
- Si es malo, permanecerá.
- Si puede romperse, se caerá.
- Cuando no lleves prisa, la luz se pondrá verde en cuanto tu vehículo se haya detenido por completo.
- Todo puede complicarse más de lo que puedas creer.
- Siempre habrá alguien presente cuando cometas un error.
- Los aparcamientos aparecen cuando ya no los necesitas.
- Si una cosa no puede salir mal, acabará saliendo mal de todas formas.
- Si todo parece que sale bien, es evidente que se te ha pasado algo.
- Nadie está cuando lo necesitas.
- Si te vistes a oscuras y sales a la calle sin mirarte al espejo, estarás haciendo pasar un rato divertido a los transeúntes.
- Cualquier cosa que digas será mal interpretada.
- Los primeros kilos que se pierden son de aquellas zonas que hasta ahora han sido las únicas atractivas que tenías.
- La duración de un minuto depende del lado de la puerta del cuarto de baño en que te encuentres.
- Si quieres que algo te salga bien, no se lo digas a nadie.
- Nadie es tan feo como muestra su foto del DNI. La excepción eres tú.
- Siempre hay más ropa sucia que limpia.
- Si aparcas el coche lejos, encontrarás tres plazas de aparcamiento justo delante de la entrada.
- Los amigos van y vienen. Los enemigos se acumulan.
- Nadie está atento a lo que dices hasta que metes la pata.
- Todo comportamiento puede ser criticado.
- Todas cuanto necesitas está siempre debajo de un montón de cosas inútiles.
- Si das paso a otro coche, acabará por quitarte el aparcamiento.
- Los gastos crecen hasta alcanzar los ingresos.
- Cuando creas que ya nada puede ir peor, te darás cuenta de que tienes poca imaginación.
- Si necesitas parar unos segundos el coche para buscar algo en la guantera, encontrarás todos los semáforos en verde.
- El lugar de trabajo siempre está menos ordenado que la última vez.
Y por último y en resumen de los resúmenes:
- Las leyes de Murphy pueden fallar, pero nunca fallan.
jueves, 1 de marzo de 2012
VERDADES COMO PUÑOS
Os copio el artículo entero por si os apetece leerlo.
Lo que todo el mundo desconoce también es la desesperanza, la ansiedad, el sufrimiento, la angustia y el agotamiento que sufren los padres en este proceso. No se puede hablar de ello, nadie quiere escucharlo, nadie pregunta, todos cierran los ojos, las orejas y el entendimiento. El dolor sería insoportable.
Si comparamos a unos padres que esperan un hijo biológico mediante un embarazo y a unos padres que esperan un hijo a través de un embarazo llamado coloquialmente burocrático, las diferencias son enormes y da que pensar.
Los padres que esperan un bebé mediante embarazo, son cuidados por todas los estamentos sociales, desde el punto de vista médico la mujer es cuidada a todos los niveles, físicos y emocionales. A la mujer embarazada se le asiste en el parto, antes y después. Si esta mujer presenta dificultades médicas se la cuida por el bien del futuro hijo. Se le da de baja médica si es preciso que tenga reposo, tratamientos médicos, etc, etc. El parto es muy duro para ella, eso sólo las mujeres lo saben, pero luego viene la recompensa, el ansiado hijo. Al final todo se olvida, gracias a dios. Pero el embarazo, si todo ha ido bien, ha resultado ser un proceso enriquecedor para la mujer, para la familia en general y por supuesto, la sociedad que da la bienvenida a ese nuevo miembro. Toda la familia y la sociedad se vuelca en esa mujer, tiene que ser cuidada y mimada porque va a traer al mundo una nueva vida.
Los padres que esperan una adopción, tienen que pasar por procesos muy diferentes donde nadie les cuida. Institucionalmente tienen que pasar por una criba dura y tortuosa porque deben demostrar ante los estamentos sociales su salud física y emocional. Por supuesto su solvencia económica. Es lógico pensamos todos, un país tutor tiene que asegurarse de que ofrece sus “hijos” a los mejores padres posible. Por ley, el menor tiene que ser protegido, no se le puede dar en adopción al primer caprichoso irresponsable o una familia desestabilizada emocionalmente. Esto es lo que deseamos todos. Se le busca una familia a un menor , no al revés. La adopción no es un acto de generosidad, es un derecho que todo niño posee, el de tener una familia que garantice su bienestar y se le debe buscar la mejor.
La pregunta que aquí nos hacemos, es y ¿quien cuida de estos padres?. Hablamos de padres sanos y saludables que empiezan un proceso con toda la ilusión del mundo y que a base de meses e incluso años sin noticias, entran en un estado cercano a la depresión. ¿Quién puede soportar la espera de 3, 4, 5 o incluso mas años a la hora de adoptar a un hijo?. ¿Cómo se puede resistir tanto sufrimiento?. ¿Se puede pensar que ese estado de ansiedad y preocupación continua no cree secuelas?. Aquí, nadie dice nada.
A una madre adoptiva no la cuida nadie. Siempre debe ocultar su ansiedad, nunca desvelarla porque entonces ya no es apta para una adopción. Los trámites burocráticos se deben reanudar cada cierto tiempo y ojo, ahí hay que callarse, porque entonces el nuevo Certificado Médico sale negativo. Los Certificados de Penales, tienen que estar siempre inmaculados, y ya no hablemos si te quedas en paro. La adopción durante años está pendiente de un hilo. El corazón de estos padres también. Los padres adoptivos son vigilados, inspeccionados y expurgados al milímetro durante años.
A las madres embarazadas se les ofrecen cursos de preparación al parto donde se las ilusiona con el nacimiento del bebé, y así pueden canalizar su miedo al enseñarles y mostrarles lo bello que será ese momento. El dolor quedará atrás una vez que vean la cara de su hijo.
A las madres adoptivas, nadie les ofrece cursos de preparación a la adopción. Se supone que el encuentro con el hijo será muy feliz. Aquí lo doloroso no es ese momento, lo doloroso es la espera. Nadie se ocupa de que ellas y ellos vivan el proceso con la mayor serenidad y alegría posible. En todo caso, esos cursos son disuasorios, son talleres dónde ponen a los padres antes las situaciones más difíciles y dramáticas posibles y con toda crueldad se les mete en el dedo en la llaga del anhelo y de la ilusión para poner a prueba su fortaleza, valentía y estabilidad emocional. El fuerte resiste, el débil anula su expediente. ¿Se ha preguntado alguien lo que eso duele?
Nos preguntamos si a nadie se le ha ocurrido crear talleres para esos padres donde puedan aprender a controlar su ansiedad. Actividades entre padres que les permitan canalizar su angustia. Qué realmente les preparen para la adopción de una manera realista, pero esperanzadora y que puedan llegar a ella con la máxima salud y fortaleza posible. Qué también este proceso sea para los padres adoptivos un camino enriquecedor y no solo deteriorante, triste y agotador. La única medicina que hay actualmente para estos padres es contactar con otras familias, mediante foros, chats, y unos a otros irse poniendo tiritas para animarse entre si, apoyarse y darse fuerzas. ¿No se podría hacer algo más?. ¿Psicológicamente, socialmente, políticamente, legalmente, de verdad que no se puede hacer algo más?.
Un niño adoptado vienen con una mochila de sufrimiento evidente. Esa mochila se vaciará si se encuentra con unos padres que puedan y sepan llenarla de cariño, ternura, una buena educación y mucha alegría. Pues que alguien prepare a esos padres de verdad para ofrecer a los niños esto. Basta ya de torturarles, los padres adoptivos también tienen derechos.
martes, 3 de enero de 2012
UNA VIDA EN FAMILIA (FELIZ)
No recuerdo la fecha concreta en la que empecé a vivir en pareja. Sí recuerdo que fue en Granada. Yo llevaba allí un curso entero viviendo con Natalie en un piso y en septiembre del segundo curso llegó Chema para empezar a buscar un piso nuevo.
Recuerdo la ilusión de la primera compra. Recuerdo que mi padre fue quien nos acompañó y ayudó los primeros días. Recuerdo lo que cenamos por primera vez solos. Cómo colocamos nuestras escasas pertenencias y como fuimos decorando y dando utilidad a cada rincón. Recuerdo también que nunca teníamos un “duro” y que los 10 euros que nos mandaba su abuela Rosario eran como oro para las tapas Granadinas. Recuerdo muchas cosas que escribiré en algun otro post. Pero en realidad escribía eso por otros motivos. Lo recuerdo como algo mágico y muy emocionante.
Ahora ya llevamos más de 5 años viviendo juntos. Ya somos un “todo” inseparable que pasa las vacaciones de navidad en duo. Que se reparte los fines de semana entre padres y suegros.
Y entonces, sin que nadie piense que esta situación no me gusta, (que una cosa no quita la otra) recuerdas, por un momento, como era tu vida en familia. En tu familia de la infancia.
Y me acuerdo de ser feliz con mis padres y mi hermano. Como luego llegó mi yayo y más tarde mi yaya. Como me gustaba que mi madre me cuidara cuando estaba malita. Como mi padre me daba un beso todas las mañanas antes de irse a trabajar al banco. Como mi hermano y yo nos peleábamos en el sofá. Como escuchábamos los 40 principales los sábados por la mañana en canal + descodificado y como me iba agenciando de todos sus gustos musicales (cosa que sigo haciendo).
Recuerdo cuando cambiábamos la ropa de temporada y el pasillo se llenaba de montones de prendas por colores. Recuerdo a mi padre bajar a fumar al trastero para disimular. Recuerdo ir a recoger a mi hermano al instituto con el seiscientos. Y lo sola que me sentí cuando se fue a estudiar a Valencia.
Recuerdo haber mimado a mi madre cuando tenía migraña y como haber ayudado a mi padre a elegirse una corbata.
Recuerdo el día que mi padre me enseñó la colección de “Mi pequeño País” que guardaba en una caja en Jaime I. Recuerdo cuando mi madre me daba alguna camiseta que se le quedaba pequeña y lo orgullosa que me sentía de llevarla. Recuerdo haber llorado cuando discutían y haber sonreído cuando mi padre me preparaba una merienda especial (pan con mantequilla y cacao). Recuerdo nuestra primera casa. Y de la mudanza a la nueva. De cómo un día llegué del colegio y me encontré con una habitación nueva sólo para mi. Recuerdo los bocadillos de mejillones de “chicas” y las arcadas con la tortilla de atún. Recuerdo las noches de manta y sofá todos apretados. Las partidas de Trivial y como mi madre me enseñó punto de cruz. Recuerdo a mi padre subir y bajar constantemente el volumen de las canciones que le gustaban. Recuerdo una nochevieja que pasamos los 3 disfrazados. Recuerdo la preparación de los carnavales y con que entusiasmo los vivía mi madre. Recuerdo también que me probaba sus anillos de la cajita de su mesita de noche. Recuerdo cuando elegimos el color del Volkswagen Polo en su cama de matrimonio. Recuerdo haberme probado el vestido que mi madre llevó en su boda y enfadarme porque me venía pequeño. Recuerdo que nos hemos atragantado muchísimas veces con el agua por alguna tontería dicha durante la cena o la comida. Recuerdo haberme acurrucado entre los dos en la cama cuando estaba medio pocha. Recuerdo haber despertado a mi hermano muchos días 6 de enero. Recuerdo también como planeaba mi madre con picardía las bromas que le gastaba a mi padre. Recuerdo la temporada que nos dejaron la cámara de video. Recuerdo muchas tartas de cumpleaños. Recuerdo que mi madre me llevaba en el 600 al cole y a ballet. Que los domingos poníamos el tocadiscos. Y que mi padre para demostrarme su cariño me tocaba la cabeza. Que mi madre y yo mirábamos álbums de fotos continuamente y nos leíamos el pensamiento en más de una ocasión.
…y así podría estar escribiendo libros y libros. Así que, ¿por que no? lo continuaré en otra edición.
Es triste que esto esté escrito en pasado, pero hay que recordar que debemos vivir el presente. Y lo mejor de este “presente” es que muchas cosas de las que recuerdo, seguimos haciéndolas juntos.
Recuerdo que fuimos y somos felices los 4, y que sois la mejor familia que he tenido y tendré nunca.
Os quiere, Lucía.

lunes, 26 de diciembre de 2011
“...y sin comerlo ni beberlo faltan 3 días para que se acabe el año...”
Así empieza el comentario de facebook de mi amiga Klara (porque yo sigo escribiéndolo con “K” ;) Le he pedido permiso para empezar mi post robándole algunas palabras.
En 2010 dije que 2011 sería mi año y sin saberlo a ciencia cierta, porque se trataba más bien de un comentario positivo, sin más, se ha convertido en realidad.
Pensé que sería el año en el que me sacaría la plaza definitiva, y sin embargo, no fue así. No me culpo, hubo cosas más importantes en las que centrarse y por suerte o por desgracia no salieron las plazas esperadas.
Pero no todo lo que predije salió del revés, que soy mala, pero no la bruja Lola...
El 24 de enero fuimos a la charla informativa que conserllería de bienestar social daba sobre adopción. Era lo que debía acabar de convencernos y fue así.
El 30 les dijimos a nuestros padres y hermanos nuestros planes y a pesar de la sorpresa inicial,en tiempo record, se han volcado todos en esto de una manera que me emociona. Y no es palabrerio, conforme escribo, me salta alguna lágrima de pensar los padrazos (y hermanazos, y familiaza y amigazos) que tenemos. Sólo tienen palabras de apoyo y constantes detalles con nosotros y puedo decir bien alto, que no todos tienen estas facilidades en su entorno. (Por cierto, gracias si no os lo he dicho antes)
En el puente de mayo me fui a Praga para canjear el regalo de Reyes que le hice a mi madre. Fue un viaje increíble que repetiría hoy mismo a cualquier lugar del mundo y que creo que nos sirvió para disfrutar de cosas que solo hacemos las dos solas y para
El 28 de mayo nos casábamos en La Siesta (Jávea) con nuestros imprescindibles y a pesar de la nube que acechó todo el día, fue un día precioso y, como no, emotivo con todo lo que nos leísteis.
El 2 de junio entregamos los papeles de la adopción.
A mitad de junio me compré (con mis predicciones nefastas de futuro) un Volkswagen Polo por si me mandaban a sustituir lejos de casa.
En agosto reformamos el pisito de los yayos.
El 8 de septiembre empecé a trabajar en un instituto a 10 minutos de casa con un equipo de orientación espectacular (viva mi predicción de lejanía!).
El 29 de septiembre dimos la entrada de un piso en el Cabo de las Huertas con el que llevábamos soñando más de 2 años.
El 13 de diciembre empezamos los cursos de formación para la adopción internacional.
El 22 de diciembre nos reunimos después de 15 años, los compañeros del colegio de la infancia. A pesar de que ya falta uno de nosotros, fue una noche increíble en la que estuve con todos mis sentidos 100% activos. Escuchando y mirándolo todo, saboreando el momento, que ojalá se vuelva a repetir, porque, a pesar de que cada uno hemos evolucionado de mil formas dispares, me siento orgullosa de esos compañeros con los que he peleado y competido, de los que me he enamorado, con los que he viajado y compartido secretos, y sobre todo, con los que viví mi infancia.
El 24 de diciembre comprando en un supermercado de Javea, como a quien se le aparece la Virgen, a mí se me apareció mi propia evolución. Ahí, delante de mí, como un fantasma, vi mi seguridad por primera vez. No se cuándo a pasado, ni como, no noté dolor de huesos como en la adolescencia, ni fiebre como cuando tu cuerpo se quita de encima todo lo malo. Nada de eso, pero debió haber algún momento en este año, o el anterior o no se cuando, en el que me hice mayor de repente! (Será eso que dicen de "cerrar una etapa de tu vida para empezar otra"??)
Para resumir este año os dejo unas imágenes y una canción que unen la explicación del día 22 y la del 24 y que cada vez que la escucho me dan ganas de cerrar los ojos y bailar como una loca para celebrar todo lo “celebrable”. Al fin y al cabo el 2011 no ha sido un año nada malo.











